Solamente dos sets necesito la menor de las Williams para derrotar a su hermana
la devolución, Venus apenas ganó 8 puntos en todo el partido. Eso se debió a lo dominante que estuvo la campeona con su servicio.
Después vino más de lo mismo: potencia, puntería y consistencia (un total de 24 winners, 12 aces y solo 11 errores no forzados) para cerrar el juego en menos de 90 minutos. Y otro quiebre, para cerrar todo con un 6-3.
"Ella (Serena) fue demasiado buena, tuvo una respuesta para todo", comentó Venus durante la entrega de los trofeos.
Serena dijo estar sorprendida por haber derrotado a su hermana, quien suma cinco campeonatos de sencillos en Wimbledon y que buscaba su tercero al hilo.
"Se siente increíble, es una bendición. Siento como que no debería estar sosteniendo este trofeo, tiene el nombre de Venus, ella siempre gana", dijo Serena.
Se trata de la 11ª consagración de la campeona en Grand Slams, ya que cuenta con un título de Roland Garros, cuatro en el Australian Open, tres en el US Open y -ahora- tres en Wimbledon.